LA TRANSFERENCIA DE EMBRIONES: CUÁNDO Y CÓMO SE HACE

Contenido

LA TRANSFERENCIA DE EMBRIONES: CUÁNDO Y CÓMO SE HACE. 1

Introducción. 1

¿Cómo se hace la transferencia embrionaria?. 1

Medicación para la transferencia. 3

Consejos para la transferencia. 3

¿Cuándo se hace la transferencia?. 4

Cancelar la transferencia. 4

Calidad y procedencia de los embriones. 5

Clasificación de los embriones. 5

Grado I 5

Grado II 6

Grado III 6

Grado IV.. 7

Grado V.. 7

¿Qué embriones se transfieren y cuáles no?. 8

Conclusiones. 9

Bibliografías. 9

 

Introducción

Las técnicas de reproducción asistida que implican realizar la fecundación fuera de la mujer, en el laboratorio, requieren posteriormente la transferencia de los embriones para introducirlos en el útero. Este es el paso final tanto en una fecundación in vitro (FIV) como en una ICSI (inyección intracitoplásmica de espermatozoides)

 

Una vez realizada la fecundación se realiza el cultivo de los embriones. Durante el tiempo en que permanecen los embriones en cultivo se valora su calidad para decidir cuántos y cuáles se transferirán al útero. Aquellos que


Tengan mejor calidad serán transferidos, y si sobran embriones viables y de calidad suficiente se vitrifican (congelan) para poder utilizarlos en una transferencia posterior.

Existe otra modalidad de transferencia, la transferencia intratubárica de cigotos o TIC. En este tipo de transferencia, se introducen los óvulos fecundados (cigotos) en una trompa de Falopio. Se trata de una técnica invasiva que se hace con sedación y generalmente por laparoscopia, por lo que no se utiliza de forma rutinaria.

Puedes encontrar más información sobre la TIC en este artículo: Transferencia intratubárica de cigotos.  (Gerardo, 20014)

¿Cómo se hace la transferencia embrionaria?

La transferencia de embriones es una técnica sencilla por la que se depositan los embriones en el fondo del útero materno utilizando una catéter fino, que se introduce por la vagina y llega hasta el útero atravesando el cérvix.

Generalmente se hace de forma ecoguiada, es decir, utilizando un ecógrafo para colocar los embriones en el lugar adecuado. Hace años los ginecólogos hacían la transferencia sin ecógrafo, pero se ha observado que utilizándolo se obtienen mejores resultados. El motivo principal es que se asegura la colocación de los embriones en el lugar adecuado.

 

El proceso de la transferencia de embriones al útero consta de los siguientes pasos:

 

·         Se coloca un espéculo estéril en la vagina

·         Se limpia la vagina con suero fisiológico

·         Se limpia el cérvix con medio de cultivo y se aspira el moco cervical

·         Se cargan los embriones en el catéter

·         Se introduce el catéter por la vagina y se atraviesa el cérvix para llegar al útero

·         Los embriones se depositan lentamente en el fondo uterino

·         Se retira suave y lentamente el catéter

 

El proceso dura unos pocos minutos y no requiere sedación. La paciente puede notar una ligera molestia, pero no duele.  (Efraín, 2011)

 

Solamente si la transferencia es difícil, es decir, si al ginecólogo le cuesta introducir el catéter por el cérvix hasta el útero, puede resultar dolorosa para la paciente. En estos casos se cambia el tipo de catéter para ver si se logra llegar hasta el útero más fácilmente. Solo en casos extremos se hace con sedación.

 

Después de la transferencia, la paciente se marcha tras estar unos 20-30 minutos en reposo en la camilla. Puede hacer vida normal, siempre y cuando no haga esfuerzos excesivos.

Medicación para la transferencia

A la hora de hacer una transferencia existen dos opciones:

·         Hacerla en ciclo natural: sin medicación hormonal o solo con suplementos de progesterona. No es habitual que un ciclo de FIV-ICSI se haga sin progesterona.

·         Hacerla en ciclo artificial: con medicación hormonal. Se utilizan estrógenos y progesterona para preparar el endometrio.

 

La medicación debe administrarse tanto antes como después de la transferencia, siguiendo en todo momento las indicaciones del médico.

Consejos para la transferencia

Antes de la transferencia se recomienda:

 

·         Acudir con la vejiga llena: así se facilita la transferencia. Con la vejiga vacía puede ser más complicado introducir el catéter por el ángulo de entrada que se forma en estos casos.

·         Relajarse: para que la musculatura no esté contraída. Si la paciente no consigue relajarse se le puede dar un relajante muscular poco antes del proceso para que no haya dificultades para introducir el catéter.

·         No utilizar perfumes, cremas ni esmalte de uñas: en el quirófano, en la sala de transferencias, y en el laboratorio se deben evitar estos productos químicos, ya que son tóxicos para los óvulos y los embriones.

 

A diferencia de lo que muchas mujeres creen, no es necesario acudir en ayunas, ya que no se trata de ninguna intervención quirúrgica.

Después de la transferencia se recomienda:

 

·         Reposo en la clínica durante 20-30 minutos

·         Evitar los baños de inmersión para no coger infecciones

·         Hacer vida normal sin esfuerzos excesivos

·         Beber abundante agua

·         No mantener relaciones sexuales hasta la prueba de embarazo

 

Ante cualquier duda siempre es recomendable consultar con el médico.

En este post encontrarás todo lo que necesitas saber sobre cómo actuar tras la transferencia: Después de la transferencia de embriones. (Efraín, 2011)

¿Cuándo se hace la transferencia?

El día en el que se debe realizar la transferencia lo deciden los especialistas analizando cada caso de forma personal, teniendo en cuenta la cantidad de embriones, la calidad de los mismos, el estado del endometrio y los resultados de los ciclos previos de reproducción.

 

Lo más importante es que el endometrio esté preparado, es decir, que esté receptivo. Para ello se ha debido estimular su crecimiento y maduración con medicación.

 

Una transferencia de embriones se puede realizar en cualquier momento del desarrollo. Hay centros en los que se transfiere en estado de cigoto, en día 2 o en estadio de mórula. Sin embargo, lo más habitual es hacer la transferencia en día 3, en estadio embrionario temprano, o en día 5, en estadio de blastocito o blastocisto. Ambos momentos ofrecen sus ventajas y sus desventajas. (Eynard, 2008)

 

Puedes acceder a este artículo para saber más sobre el momento del desarrollo embrionario en el que hacer la transferencia: ¿Transferencia de embriones en día 3 o día 5?

Según si los embriones están congelados o no se distinguen dos tipos de transferencias:

 

·         Transferencia en fresco: los embriones son frescos y se transfieren en el mismo ciclo en el que se han creado, sin ser congelados.

·         Transferencia diferida: se congelan los embriones para transferirlos en otro ciclo. Esta transferencia recibe también el nombre de criotransferencia o transferencias de embriones congelados.

 

La transferencia diferida se utiliza cuando no se puede transferir en el mismo ciclo en el que se ha hecho la punción. Un ejemplo en el que es necesaria esta transferencia es en caso de hiperestimulación ovárica.

Para más información sobre cuándo y cómo se hace la transferencia de embriones congelados accede a este artículo: Transferencia de embriones congelados.

 

Cancelar la transferencia

La transferencia se tendría que cancelar en el caso de que no haya embriones a transferir o si el endometrio no estuviera preparado para la implantación.

Para que no haya embriones para transferir se debe dar una de estas situaciones:

 

·         Fallo de fecundación: no se fecunda ningún óvulo, por lo que no hay embriones.

·         Se detiene el desarrollo embrionario: se produce por alguna alteración genética o del desarrollo del embrión. Es más común cuando se hace un cultivo largo hasta blastocisto.

 

En estos casos habría que empezar un nuevo ciclo de FIV para poder hacer una nueva transferencia.

Si el endometrio no está preparado para permitir la implantación se congelan los embriones y se transfiere en otro ciclo, es decir, se hace una transferencia diferida.

 

Accede a este artículo para más información sobre la cancelación de la transferencia y del ciclo de FIV: Cancelación del ciclo de FIV.

Calidad y procedencia de los embriones

Los embriones que se emplean para la transferencia pueden ser tanto de buena como de mala calidad. Aquellos de calidad más alta tendrán mayor potencial de implantación y por tanto será más probable que se produzca el embarazo. Encontramos 4 grados de calidad embrionaria

Clasificación de los embriones

Grado I

Las células o blastómeras del embrión son de igual tamaño y no poseen fragmentos. Su textura es lisa, el color es claro. No existen blastómeras multinucleadas (con más de un núcleo por célula).

Grado II

Existe fragmentación, aunque es escasa (ocupa menos del 15% del embrión) o bien, las células son poco simétricas.

Grado III

La fragmentación ocupa entre 10-40% del embrión, las blastómeras son asimétricas y/o el embrión tiene un aspecto rugoso.

Grado IV

La fragmentación es superior al 40%. El embrión tiene un color oscuro y el aspecto es rugoso.

Grado V

El embrión está completamente fragmentado y su color es oscuro.

¿Qué embriones se transfieren y cuáles no?

Los embriones de grado I y II son embriones de buena calidad.

Los embriones de grado III poseen una calidad regular, aunque pueden conseguir el embarazo. La calidad esta relacionada con el buen desarrollo del embrión y la capacidad de adherirse al endometrio de la futura madre, pero no implica una alteración genética en el embrión. Los embriones de grado IV tienen peor pronóstico.

Los embriones de grado V no se transfieren al útero materno. Se dejan en cultivo y se observa su evolución. Prácticamente la totalidad de los embriones de grado V detiene su desarrollo. Su evolución subóptima hace pensar que sus condiciones no le permitirán sobrevivir.

Respecto a la morfología, también se tiene en cuenta el grosor de la zona pelúcida, la existencia de vacuolas en el citoplasma, la adhesión entre las blastómeras y la presencia de un anillo citoplásmico.

Si la zona pelúcida está muy engrosada se puede transferir pero se realiza previamente la eclosión asistida o assisted hatching para facilitar la salida de la masa celular interna.

El desarrollo del embrión es otro marcador de la calidad embrionaria.

Se puede generalizar del siguiente modo: a mayor número de células, mayor probabilidad de implantación en el útero materno; respetando el máximo de 4 células dos días después de la fecundación y 8 células en embriones de tres días.

Los embriones con división más rápida de lo normal no tienen un buen pronóstico, suelen tener un mayor riesgo de poseer una anomalía genética, generalmente una aneuploidía  (Webster, 2003).

 

Conclusiones

Los embriólogos analizan distintas características en cada embrión para determinar si es de calidad y, por tanto, susceptible de implantar para acabar dando lugar a un embarazo. Si por el contrario es de mala calidad, podría detener su desarrollo, provocar un fallo de implantación o causar un aborto en los primeros meses de embarazo.

Bibliografías

(Wikipedia, 21 de marzo del 2017)

 

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